Menudo descubrimiento que he hecho este verano con el Acqua d´Alfresco. Os lo voy a contar con detalle porque seguro que a muchas de vosotras os viene tan bien como a mí.
Os pongo en situación. Ocho de la tarde, una terraza a la sombrita rodeada de vegetación, una cervecita fresca, buena compañía y de repente un zumbido seguido de un pinchazo en el brazo.
¿Os suena, verdad? Me pasa todos los días, dice…