Cada vez que veo las pestañas de mi primito de cuatro años me muero de envidia, son preciosas, negras negrísimas y largas… larguísimas, quien las pillara!!!! Esa es una de las asignaturas que tenía pendiente en este mundillo de la cosmética, el cuidado de las pestañas, pero ahora le pongo remedio.
Hace poco descubrí…